Si estás leyendo esto es porque te interesa el modelo IFS (Internal Family Systems) y has oído hablar de las cartas que se utilizan para trabajar con partes. Quizás has buscado las cartas Inner Active, has visto algo en Amazon, o simplemente quieres entender cómo se puede llevar el trabajo con partes a algo más tangible que la pura conversación.
Sea como sea, vas bien encaminada.
Voy a contarte qué son estas cartas, por qué funcionan tan bien clínicamente, qué opciones existen ahora mismo y, sobre todo, te voy a presentar una baraja con guía de ejercicios que estoy creando y que pienso que te va a interesar mucho más que las que circulan por ahí.
Vamos a ello.
Índice de contenidos
Qué es el trabajo con partes en IFS
Antes de hablar de cartas, conviene aterrizar de qué hablamos cuando hablamos de partes.
El modelo IFS (Internal Family Systems), desarrollado por Richard Schwartz, parte de una idea sencilla pero potente: la mente no es una unidad. Está compuesta por partes que tienen su propia voz, su propia historia y su propia función. Y todas, absolutamente todas, nacen para proteger al sistema.
En IFS distinguimos tres tipos de partes:
- Managers (protectoras proactivas): Gestionan la vida cotidiana para que el dolor no aparezca. Planificadoras, controladoras, perfeccionistas, cuidadoras.
- Bomberos (protectoras reactivas): Aparecen cuando el dolor ya ha asomado. Su misión es apagar el fuego como sea: comiendo, bebiendo, huyendo, anestesiando.
- Exiliados: Son las partes que cargan el dolor original. Normalmente partes infantiles que fueron apartadas porque su sufrimiento era inmanejable.
Y luego está el Self: la consciencia central, el observador compasivo. No es una parte más. Es la capacidad de estar presente con las partes sin fusionarse con ellas.
Todo el trabajo IFS apunta a lo mismo: que el paciente, con tu acompañamiento, pueda observar sus propias partes desde el Self. No desde otra parte.
Esto suena precioso en un libro. En consulta, un martes por la tarde, con un paciente agotado que dice “no sé qué me pasa”, la cosa se complica.
Ahí entran las cartas.
Por qué usar cartas para trabajar con partes
Podrías hacer IFS sin cartas. La mayoría de terapeutas formados en el modelo lo hacen así. Solo con palabras, imaginación guiada, silla vacía o dibujo.
Funciona.
Entonces, ¿para qué una herramienta más?
Porque las partes son esquivas. Cuando las lees en un manual suenan clarísimas. Cuando las tienes que identificar dentro de un paciente concreto, ya no tanto. Y aquí las cartas aportan cosas que otras técnicas no aportan:
Tangibilidad. Las partes dejan de ser una abstracción mental y pasan a ser un objeto físico sobre la mesa. El paciente puede señalarlas, moverlas, acercarlas o alejarlas de sí. Eso cambia totalmente la calidad del trabajo.
Proyección. Si las cartas están bien diseñadas (siluetas sin rostro, escenas abiertas, imágenes que sugieren más que describen), funcionan como un Rorschach suave. Cada paciente proyecta lo que su sistema necesita proyectar. Una misma carta puede activar partes distintas en pacientes distintos.
Distancia. Trabajar con una parte representada en una carta no es lo mismo que sentirla dentro. La carta introduce un espacio. Y ese espacio, en IFS, es exactamente lo que se necesita para que el Self pueda observar sin fusionarse.
Lenguaje compartido. Tras unas sesiones, tú y tu paciente acabáis teniendo un vocabulario común. “Ha venido la 12”, dice el paciente. Y los dos sabéis de qué estamos hablando.
Qué cartas IFS existen ahora mismo
Si has buscado cartas IFS o cartas Inner Active PDF habrás visto que las opciones son básicamente tres:
Las cartas Inner Active
Son probablemente las más conocidas dentro del mundillo IFS. Están bien hechas, tienen recorrido y muchos terapeutas formados en el modelo las usan.
Sobre las cartas Inner Active PDF gratis que se buscan a veces por ahí… cuidado. Lo que circula en versión PDF gratuita suele ser:
- Material pirateado (obviamente, no es la vía)
- Cartas genéricas que alguien ha colgado y que no tienen nada que ver con las originales
- Recursos sueltos que no forman una baraja completa
Si quieres trabajar bien con cartas, lo ideal es tener una baraja física y una guía decente. Las versiones PDF, aunque salgan gratis, suelen perder casi todo el valor del trabajo.
Otras opciones en Amazon
Si buscas en Amazon “cartas IFS” o “cartas terapéuticas partes” te van a salir cosas variadas:
- Barajas de cartas emocionales genéricas (no son IFS, aunque a veces se vendan rozando el término).
- Versiones traducidas o adaptadas con calidad muy desigual.
- Algunas barajas en inglés que sí están bien hechas pero, claro, no están en español.
El problema general de buscar cartas IFS en español o IFS España es que la oferta es limitada. La formación IFS en España todavía está creciendo, y los recursos en castellano son pocos.
Una baraja nueva con guía de ejercicios (en lo que estoy trabajando)
Voy a presentarte algo en lo que llevo meses dándole vueltas y que pienso que va a llenar un hueco grande.
Estoy creando una baraja de 52 cartas IFS acompañada de una guía de ejercicios pensada específicamente para terapeutas que quieren incorporar el trabajo con partes en consulta.

La estructura es la siguiente:
- 20 cartas de managers (protectoras proactivas)
- 16 cartas de bomberos (protectoras reactivas)
- 16 cartas de exiliados
¿Por qué esa proporción? Porque cuando trabajas en clínica te encuentras más variedad de managers que de bomberos o exiliados. Los managers se manifiestan de mil formas distintas (la perfeccionista, la cuidadora, la controladora, la complaciente, la que evalúa todo el rato, la que planifica hasta la hora de respirar…). Los bomberos y los exiliados, aunque tienen sus matices, comparten más núcleo.
Aquí puedes hacerte con ella en Amazon:
Por qué esta baraja está pensada para que funcione clínicamente
Esta es la parte que más me importa, porque hay decisiones de diseño detrás que no son estéticas, son clínicas.
Siluetas sin rostro. Las figuras de las cartas no tienen cara. ¿Por qué? Porque si pintáramos rostros con emociones definidas, estaríamos decidiendo por el paciente qué siente esa parte. Al no haber rostro, cada paciente proyecta el suyo. Y eso es justo lo que queremos.
El cuerpo entero como lenguaje emocional. Sin cara, la postura lo dice todo. Esto es exactamente lo que buscamos en IFS: que la emoción se lea desde el cuerpo, no desde la expresión facial. De hecho, esto encaja con uno de los ejercicios centrales de la guía, en el que trabajamos la localización corporal de las partes.
Mini-escenarios, no figuras aisladas. Cada carta es un pequeño teatro. Una microhistoria. El terapeuta puede decirle al paciente “mira qué está pasando aquí” y ya estamos dentro del material. El escenario activa la narrativa, no se queda en una imagen suelta.
Estética plana y editorial. Esto es importante. Las cartas no tienen estética esotérica ni de oráculo. La referencia visual está más cerca de Jean Jullien, Christoph Niemann o Jon Klassen (gente que está en museos y en The New Yorker) que de las típicas cartas terapéuticas con corazones, mariposas y mensajes motivacionales. El producto se posiciona como herramienta clínica de alta calidad, no como adivinación.
Esto no es un detalle menor. Si llegas con unas cartas que parecen un tarot, el paciente entra en un marco distinto al que queremos. Si llegas con unas cartas que tienen una estética cuidada, profesional y sobria, el paciente entiende que está ante una herramienta seria.
Qué incluye la guía de ejercicios
La baraja sin guía sería media baraja. Por eso estoy currándome una guía con ejercicios concretos, no con teoría aguada.
Algunos ejemplos de lo que vas a encontrar:
- Identificación inicial de partes: Cómo usar las cartas en las primeras sesiones para que el paciente empiece a reconocer sus propias partes.
- Mapa del sistema: Despliegue de cartas para visualizar las relaciones entre managers, bomberos y exiliados de un mismo paciente.
- Localización corporal: El ejercicio de “las partes en el cuerpo” donde el paciente sitúa físicamente cada carta.
- Trabajo de desidentificación: Ejercicios para que el paciente pase de “yo soy mi parte” a “yo tengo una parte que…”.
- Diálogo entre partes: Cómo orquestar conversaciones entre managers y exiliados usando las cartas como anclas.
- Acceso al Self: Ejercicios específicos para que el paciente pueda observar sus partes desde el Self.
Y muchos más. La idea es que tengas una caja de herramientas concreta, no un manual teórico que ya tienes en otros sitios.
¿Necesitas formación previa para usar las cartas?
Pregunta justa.
La respuesta corta: no necesitas ser un experto en IFS, pero sí conviene que tengas una mínima familiaridad con el modelo.
Si nunca has hecho formación IFS o no has tenido contacto con el entrenamiento IFS, te recomendaría leer al menos el libro de Schwartz (No hay partes malas) y, si puedes, asistir a alguna formación introductoria. La guía de la baraja incluye un mapa rápido del modelo, pero no sustituye una formación seria.
Lo que sí puedo decirte es que esta baraja está pensada para terapeutas. No es un producto de autoayuda. Aunque la meditación IFS y el trabajo personal con partes están de moda, esta herramienta es un recurso clínico, con sus indicaciones y sus contraindicaciones.

