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Si Carl Jung despertarse en 2021, ¿usaría Redes sociales?

¿Te Imaginas a Carl Jung haciendo reels?

Yo no.

Algo que siempre me ha hecho mucha gracia (llámame friqui, porque lo soy), es imaginarme a psicólogos y psicólogas históricos usando las redes sociales.

Quizás alguno como Paulov se lo pasaría muy bien. Viéndolo por el lado bueno, igual podría haber dejado de experimentar con su perro y hacerlo con todos nosotros.

Mira, ya están salivando a la espera de me gustas con el nuevo selfie…

Otros como Viktor Frankl creo que lo hubiesen pasado muy mal. Creo que incluso él, le habría perdido el sentido a todo esto.

Sin embargo, el que me hace especialmente gracia imaginarme postureando en instagram es a Carl Jung.

Carl, es uno de mis psicólogos favoritos y no lo es porque compartamos modelo, la verdad. Lo es porque me le creo.

Cuando he leído sus obras me ha transmitido una grandísima sensibilidad. Una gran mente sí, pero en una gran persona.

O bueno, eso me parece a mí. Luego vete a saber.

El caso es que eso es de los que te quiero hablar hoy, de la imagen de marca o imagen profesional.

Si eres psicólogx es posible que nunca te hayas parado a pensar sobre esto: ¿Qué imagen profesional estoy ofreciendo? ¿debería pensar en esto?

El currículum no construye marca

Te pido perdón por anticipado si ya me habías escuchado decir esto, pero es que considero que repetir las cosas ayuda a comprenderlas.

Los psicólogos por lo general no solemos preocuparnos por nuestra imagen de marca. Bueno, es que no nos preocupamos casi por ningún aspecto relacionado con el marketing.

De hecho, seguramente te haya chirriado mucho que te haya dicho que tienes imagen de marca.

Pero la verdad es que es así. Si trabajas por cuenta propia, lo quieras o no, eres alguien emprendedor.

Eres alguien qué, depende de sus clientes para poder seguir llevando el pan a casa. O lo que sea que comas.

Sé, y lo entiendo, de verdad: ver la psicología como un negocio le quita todo el flow. Es como ir a una cita de  Tinder a tiro hecho. Puede ser divertido, pero pierde magia.

La cuestión es que tener una imagen de marca, no significa contar milongas, venderse bien (al menos si entendemos venderse bien por edulcorar las cosas) ni engañar a la gente.

Tener una imagen de marca o profesional significa que cuando los demás piensan en ti, ocurre algo similar a lo que sucede cuando yo recuerdo a Carl Jung.

Uno de los pecados capitales consiste en dar por hecho que como sabemos que sabemos, los demás lo saben y eso es motivo para que nos llamen.

A los pacientes les da igual cuántos títulos tengamos colgados en la pared, sólo les importa como se sienten en terapia con nosotros.

Incluso aunque no mejoren rápido.

Construir una imagen de marca es trabajar la imaginación de las personas y que sepan que se van a encontrar si deciden trabajar con nosotros, no los motivos que tenemos para atenderles.

Todos nacimos originales y morimos copias, Carl Jung

Mira:

La ansiedad es una de las formas de sufrimiento psicológico más comunes y diagnosticada hoy en día. Supone el motivo de consulta más frecuente entre las personas que acuden a terapia psicológica. La terapia de la ansiedad y su tratamiento tiene que ser analizada y evaluada por un profesional para adaptarse a cada persona y situación.

Siento si este texto es tuyo, espero que no porque me daría mucho palo.

Es un texto que he cogido de una web de psicólogos. En concreto, de una página de servicios donde se ofrece terapia para la ansiedad.

Es un texto:

Correcto.

Adecuado.

Claro.

Cierto.

Y no dice nada.

NADA.

Es texto, sin más. Te quedas ni fu ni fa. Con un texto así, a lo mejor te eligen, pero no creo que sea por lo que has transmitido, quizás por el precio o porque estás cerca.

Piensa ahora en este artículo que estás leyendo. Te puede estar gustando más o menos.

Es posible que pienses, este tío es:

Pedante.

Cachondo.

Original.

Flipado.

Espabilado.

Insoportable.

A algunos lectores os caeré en gracia, a otros no, pero seguro que algo te ha salpicado, aunque sea un poquito.

Bien, pues eso es imagen de marca. Lo bueno de la imagen de marca es que ayuda un montón a filtrar.

Quién le gusta mi propuesta me seguirá, quién no, se olvidará de mí. O como mucho me mandará un mail criticándome.

Ahora llévate eso a la terapia. Imagina poder trabajar con personas que comparten afinidad contigo. Seguramente, vas a poder ayudarles mucho mejor.

Lo importante es que no tenemos que dar por hecho que sabemos hacer textos o contar bien las cosas.

Parece que por ser psicólogos tenemos que saber escribir y emocionar. Cuando las personas estudiamos copywritting es por algo, es una técnica.

Tú puedes aprenderlo aquí, entras tantas otras cosas.

¿Reels? No, por favor

Uno de los errores más frecuentes a la hora de promocionar nuestros servicios como profesionales, es caer en textos descriptivos, técnicos, asépticos, como el que te acabo de enseñar.

Se nos llena la boca hablando de emociones, y cuando tenemos que acceder a ellas, escribimos artículos que no activarían ni a Pocholo.

Lo entiendo, tenemos “miedo a perder la profesionalidad” y en parte está bien que no nos olvidemos de ella: Primer aviso para todos los psicólogos que están haciendo Reels.

Lo que tenemos es que ser capaces de integrar, es esa profesionalidad con la humanidad. No te imaginas cuánto de importante es que se vea a la persona tras la bata (aunque la mayoría de psicólogxs no usemos, es que no se me ocurría otra cosa).

Verás como si aprendes a hacer esto, no te falta curro.

Si no sabes cómo, de momento, puedes apuntarte a la newsletter y recibir en tu mail consejos, ideas y reflexiones para promocionarte como profesional.

Además, te regalo el diccionario de marketing para psicólogos, para que te vayas familiarizando con los términos:

Ya no volverás a poner cara de póker cuando te hablen de marketing

Antes te hablaba de los reels. Si no sabes que es esto, los reels vídeos cortos (duran menos de 15 segundos creo), que se comparten en Instagram.

Son lo que está de moda.

En vogue.

Lo hace todo el mundo.

Son un horror.

A mí al menos no me gustan nada. Son la representación de lo inmediato y mágico: “Tres consejos para superar la ansiedad…”.

Sí, claro.

El tema es que si quieres potenciar tu alcance en Instagram, ahora mismo son casi la única forma de hacerlo. IG le está restando muchísima visibilidad a los clásicos posts de imagen y texto.

Instagram quiere carnaza.

Y algunos psicólogos no estamos dispuestas a dársela. Otro sí.

Para los que no, Instagram no es nuestro sitio. Bueno, a ver, con matices.

Es una buena manera de, si ya tenemos comunidad, mantenerla activa, pero para crecer… mala idea.

En el otro lado tenemos a los psicoterapeutas que se están adaptando y los están haciendo.

¡Ojo! igual hay quién se lo está currando un montón y haciendo contenido genial.

A mí me choca mucho lo que estoy viendo.

Profesionales bailando, poniendo caras sexys a la cámara y señalando frases al aire.

Esto es una imagen de marca, pero no sé si la mejor. Considero que haciendo esto vamos a tener una falsa sensación de éxito.

Es decir, nos vamos a viralizar, llegar a mucha gente, nuestra cuenta va a crecer. Sin embargo, ¿van a querer trabajar con nosotros o comprar nuestros cursos?

En cualquier caso, yo no valgo. Si tu sí, dale fuerte porque parece funciona, al menos para llegar a muchas personas. De lo contrario, mejor tira por otra estrategia de marketing.

Si no sabes cual, de nuevo, te animo a unirte a esta newsletter y te envío el diccionario de marketing, ahí te cuento muchas:

Ya no volverás a poner cara de póker cuando te hablen de marketing

 

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